16 ago 2010

Descaro

Ay mi dios. Me recibí de descarada, publiqué en mi "feis" el blog. Hay gente que ni conozco. ¿Qué van a pensar de mí? Definitivamente, mi madre tenía razón cuando me decía que iba a terminar tirada en una zanja con un cuchillo en el pescuezo -sí así es mi madre, pero yo la quiero-.
En verdad creo que si me acordé de su dicho, es porque la osadía de publicitar esto se parece un poco (cómo cambian las cosas con la edad) a aquella de ir de novio en de novio en un pueblo en el que se conocían todos.
En fin, la cosa es que acabo de exponerme al escarnio público y ni siquiera se bien por qué lo hice, supongo que envalentonada por un exceso de confianza, y acá estoy, contenta y desgraciada a la vez, como es mi costumbre.
El yin y el yan, el ir y el venir, el querer y el no.
Aclaración: mis contradicciones no son culpa ni de la edad ni de la distancia -tampoco de mi nacionalidad-, aunque ahora que lo pienso un poco mejor y corriendo el riesgo de sonar un tanto determinista, quizá sí.


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